Había un negro rapero que vivía en un barrio bajo de Nueva York. Le gustaba improvisar ritmos nuevos y casi todo lo decía rapeando pero temía que nunca nadie escuchara el mensaje de sus canciones. Un día se encontró con un agente de música que lo lanzó al estrellato. Y de este modo el negro rapero y el agente de música decidieron hacer muchos millones de dólares juntos.
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