sábado, 16 de junio de 2012

La ardilla ladrona

 
Había una ardilla vieja que vivía en una casita arriba de un cocotero. Le gustaba fumar habanos en los atardaceres y recordar los tiempos de su juventud pues temía morir algún día. Un día se encontró con una bellota de oro que tenía un brillo mágico y angelical. La ardilla vieja la abrazó con felicidad pues comprendió que era la única razón por la que siempre había vivido. Con su bellota, entre sueños, despertó de nuevo con el extraño sabor de haber soñando algo importante.

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